El mini robot que explora siglos después la pirámide de Quetzalcoatl


Un pequeño robot descubrió tres piezas antiguas se esconden bajo el famoso Templo de la Serpiente Emplumada, Quetzalcoatl , cerca de la Pirámide del Sol en México. Tanto Tlaloc I como Tlaloc II, fueron creador por ingenieros del Instituto Politécnico Nacional, México, Tláloc es un drone que se compone de tres sistemas robóticos diferentes. El más grande está a cargo de transportar los dos mecanismos más pequeños a través del túnel lleno de escombros. Una vez que llega a la cámara, un segundo vehículo se descomprime del primero y explora el espacio a partir de un escáner infrarrojo. Finalmente, el tercer y más pequeño de los artefactos, se despliega para capturar un video del lugar.

El robot Tlatoc II pesa 25 kilogramos y va equipado con una cámara y un escáner. Encima de él se encuentra un “robot araña” de dimensiones aún más pequeñas para llegar a los rincones más inaccesibles.


Tlaloc-TC II  de 90 cm de largo,  recorrió un túnel sin explorar con 2000 años de antigüedad. Fue descubierto cuando las fuertes lluvias habían revelado un agujero en el templo en el año 2003. Los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que participan en el proyecto "  Tlalocan, ", han registrado una cámara en el extremo del túnel.


En 2010, el arqueólogo Sergio Gómez especuló que el túnel llevaría a la tumba de un líder: " Creo el túnel fue el elemento central, el elemento principal en torno al cual se construyó el resto del centro ceremonial, era el lugar más sagrado. Hay una fuerte posibilidad de que en este lugar, en la cámara central, podemos encontrar los restos de los que gobernaron Teotihuacan . " En el siguiente paso, los arqueólogos removerán escombros que bloquean parte de los 120 metros de longitud del túnel. Ellos piensan que los escombros se esconden una escalera tres a cuatro metros por debajo.



El robot de exploración Tláloc II-TC, que tiene una cámara de infrarrojos y un escáner de láser que genera una visualización tridimensional del espacio, fue capaz de entrar en la parte del túnel que aún no ha sido excavada y encontró tres cámaras de entre 100 y 110 metros.


Además, mientras excavaban las secciones intermedias que llevan a las cámaras del final del túnel, se toparon con una ofrenda atípica compuesta de al menos un centenar de esferas de aspecto metálico. Se

especula que debieron ser colocadas durante la última clausura del túnel, aproximadamente hace 1,800 años. Posteriormente se detectaron tres cámaras bajo la pirámide de Quetzatcoal ,tras un largo túnel lleno de escombros y con unas dimensiones muy pequeñas por las que apenas pasaba un pequeño robot con el que podían ir avanzando para poder alcanzar el final de este.




Fuente:
Instituto Nacional de Antropología e Historia

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